Si estás buscando una forma clara, ordenada y práctica de llevar el control económico de una obra, estás en el lugar adecuado. En este artículo te guiaré paso a paso para entender cómo Control de obra con Arquímedes puede ayudarte a registrar certificaciones, controlar costes reales, detectar desviaciones y tomar decisiones a tiempo. El objetivo es ponértelo fácil: verás qué puedes controlar, cómo se estructura el seguimiento y qué rutinas conviene aplicar para no “volar a ciegas”. Si quieres, también te dejo ideas y recursos para avanzar.
¿Qué significa “control de obra” en Arquímedes?
En Arquímedes, el menú Control de obra reúne herramientas para gestionar el seguimiento económico y financiero durante la ejecución. La idea es que el presupuesto deje de ser un documento “estático” y pase a convertirse en un sistema vivo con el que puedas:
- Registrar certificaciones.
- Registrar facturas (de proveedores y clientes).
- Analizar desviaciones de precio y de cantidad respecto al presupuesto objetivo.
- Generar el flujo de caja con vencimientos de cobros y pagos.
- Planificar y controlar recursos y plazos.
- Gestionar compras (solicitudes de oferta, comparativos y contratos).
- Realizar imputaciones a centros de costo para un control más detallado.
Esto convierte el Control de obra con Arquímedes en una forma metódica de responder preguntas típicas de obra: “¿Cómo voy respecto al objetivo?”, “¿Dónde se me está yendo el costo?”, “¿Qué puedo certificar ya?” o “¿Cómo queda la previsión a partir de lo ejecutado?”.
Un enfoque metódico: el “cierre mensual” como rutina de control
Una de las ideas clave que aparecen en la documentación de Arquímedes es trabajar con cierres mensuales (aunque podrían ser de otro periodo, según la obra). Un cierre mensual es un proceso de “toma de datos” para vigilar la obra en fechas previstas y extraer indicadores del avance económico y temporal.
En esos cierres, el jefe de Obra (o el responsable que lleve el control) busca obtener, entre otros, estos datos:
- Producción ejecutada
- Costes reales producidos
- Resultado real (diferencia entre producción y costos reales)
- Certificación de obra
- Desviaciones de la producción sobre el objetivo
- Desviaciones sobre la planificación temporal
Con estos resultados, el control deja de ser reactivo y pasa a ser preventivo: puedes corregir desviaciones, ajustar el objetivo y alinear lo planificado con lo que realmente está pasando en obra.
Centros de costo e imputación: la base del control fino
Para que el Control de obra con Arquímedes sea realmente útil, la documentación plantea un proceso por etapas donde destacan dos pilares:
1) Creación de centros de costos
Un centro de costo en Arquímedes puede ser un capítulo o una partida cuyo importe de ejecución se quiere conocer con exactitud, y al que se le asigna un objetivo.
Idea práctica: define centros de costo para las zonas o unidades que más te preocupen (por ejemplo: estructura, fachada, instalaciones) o para partidas de alto impacto. No hace falta crear cientos; conviene empezar por lo “crítico”.
2) Imputación de costos
Los costos reales producidos se imputan a cada centro de costos, por recursos. Este punto es importante: el sistema no solo compara “total presupuesto vs total costo”, sino que ayuda a aterrizar el análisis donde realmente duele (materiales, mano de obra, maquinaria… según tu estructura de recursos).
Estimación, desviaciones y análisis: el ciclo de mejora
Una vez tienes centros de costo y costos imputados, el método continúa con:
Avance de estimación
Se introducen mediciones de unidades ejecutadas en cada centro de costo y se obtienen costos previstos por recursos.
Desviaciones
Se comparan costos previstos y costos reales, obteniendo las desviaciones por recursos en cada centro.
Análisis y medidas correctoras
Aquí está el valor del método: el objetivo no es “tener datos”, sino tomar decisiones. Arquímedes orienta a que, con esas desviaciones, se analicen causas y se apliquen medidas correctoras.
Certificaciones: medir lo ejecutado y certificar con criterio
En obra, certificar no es “una formalidad”, es parte del control económico. Arquímedes describe el proceso de certificación considerando lo que indiquen Proyecto o Pliegos: se mide lo ejecutado y se aplica el precio del contrato.
En Arquímedes, la certificación puede trabajarse introduciendo cantidades certificadas (según control a origen o parciales) y utilizando el PrecioCert, que se corresponde con la estructura de precios seleccionada para representar el contrato.
Además, existe la posibilidad de certificar aplicando un porcentaje sobre lo ejecutado desde las opciones:
- Certificar capítulo por porcentaje de ejecución
- Certificar partida por porcentaje de ejecución
Consejo operativo: intenta que certificación y seguimiento estén alineados con el cierre mensual. Así reduces descuadres entre “lo que dices que has ejecutado” y “lo que realmente has producido/costeado”.
Ejemplo sencillo (enfoque de trabajo)
Imagina que quieres controlar con método una obra donde te preocupa especialmente el capítulo de estructura:
- Creas un centro de costo “Estructura” (capítulo o conjunto de partidas clave) con su objetivo.
- Cada mes, registras costos reales imputándolos a ese centro (por recursos).
- Introduces el avance de ejecución (medición de unidades ejecutadas) para que Arquímedes obtenga la parte prevista.
- Revisas la pestaña/informes de desviaciones para ver diferencias por recursos (por ejemplo, material vs mano de obra).
- Con esa información, decides si necesitas: renegociar compras, ajustar rendimientos, revisar planificación o replantear el objetivo.
No se trata de hacerlo perfecto el primer mes, sino de que el proceso sea repetible y te dé señales tempranas.
Ideas y recursos para profundizar
Si quieres ampliar, el recurso más directo y centrado es el tema específico de Arquímedes sobre este flujo de trabajo:
- Control de obra y gestión económica (visión general del menú, registro de certificaciones, desviaciones, flujo de caja, compras, centros de coste, etc.).
Conclusión
El Control de obra con Arquímedes se basa en método: cierres periódicos, costos imputados, avance de ejecución, certificaciones y análisis de desviaciones. Con una rutina sencilla y centros de coste bien definidos, podrás anticiparte a problemas, ajustar objetivos y mejorar la toma de decisiones durante la ejecución.














